Diario de una presentación de novela y angustia por el suicidio de la novia a rueditas

La novia a rueditas y un chancho ya confirmaron su asistencia al evento. Al ser interrogado sobre su relación con estas dos personalidades, el autor reveló: "eh, en realidad son de cartapesta, así que, técnicamente, no tienen personalidad", fin de la cita. Sin embargo de este descrédito del autor para con sus muñequitos, éstos insisten en querer compartir el escenario. El autor, de 1,72 metros de alto, será desplazado del sillón de escritor por estos 2 bichos, que son más petisos y un poco más gomosos, a juzgar por la textura y grasitud de la superficie de cada uno, a base de engrudo, cola vinílica y, en el primer caso, de hamburguesitas de pollo con jamón. Por otra parte, los tres tendrían en común unos 80 centímetros de diámetro, así que se ruega al público no ofender al autor confundiéndolo con sus muñecos de cartapesta. Los esperamos este viernes 14 a las 19 horas en La Casona Municipal. No se suspende por lluvia. Ni por smog. Último momento: la novia a rueditas cayó desde el 6to piso y al aterrizar sobre la avenida General Paz se hizo papelitos, rompiéndose la nariz y abriéndose otras partes de la cartapesta. Trascendió que una de las novias humanas del autor habría discutido con éste, descargando su enojo con su versión muñeca. Luego de un chapusón terapéutico en el yacuzzi y tres avemarías, el autor decidió continuar con los preparativos para el evento. Hace unos meses, el chancho volador de Pink Floyd se soltó y cayó despedazado en el jardín de unos ancianos que, al ver los pedacitos del globo aerostático, recordaron sus años hippies y rápidamente fueron a cobrar la recompensa por la devolución del globo descuartizado. No queremos ser amarillistas, pero parece que los muñecos se están muriendo sin mucho sentido. Así al menos lo testimonian el caso del cerdo de Pink Floyd, "The Happening" -la última película de Shyamalan-, el cuento "Los buques suicidantes" de Horacio Quiroga y la novia a rueditas de cartapesta hecha y deshecha por Aníbal Bronstein, escritor que promete nunca más incursionar en las artes plásticas. Lamentablemente, el 14 de noviembre sí asistirá a la jornada su chancho de cartón, que espera a ser pintado en el mismo balcón de donde se habría arrojado la novia a rueditas. En su memoria, el autor leerá un cuento dedicado a la muñeca.

3 comentarios:

Aníbal Bronstein dijo...

no sé qué tiene el blog que el afiche sale verde manzana, espero que no se haya contagiado de manzanitis, que es la enfermedad que le habría dado a la señorita Eva y por la que se enamoró de un mico evolucionado.

RAEL dijo...
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RAEL dijo...

pasa mi querido amigo que la imagen está CMYK y debería estar RGB. debería pedirle a su diseñador que le mande una versión más liviana para los mails y que le serviría también para esto... pero usted vio cómo son esos, los diseñadores.